Ludmila contó su historia: trabajaba doble turno sin alcanzar para básicos, elegía entre almorzar o cenar para sus hijos, vivía en casa precaria con baño inadecuado, se sentía mala madre y lloraba de noche.
Conoció Iglesia Universal por esposo, aprendió palabra de Dios pese a escepticismo inicial; ahora vive en casa soñada con habitaciones separadas, baño grande, casada feliz, viajan libremente, no elige comidas, todo en paz y tranquilidad.
El programa invita a unirse vía WhatsApp 1121916249, eventos en Montegrande y conferencias de prosperidad, ofreciendo carpetas para proyectos con Dios.