Intensas lluvias azotan Miami a menos de dos horas del Gran Premio de Fórmula 1, donde Franco Colapinto larga desde el octavo puesto, complicando estrategias con neumáticos especiales y menor visibilidad.
La carrera se adelantó de 17 a 14 horas por amenaza de tormenta eléctrica; en EE.UU. son estrictos, deteniendo eventos como en Mundial de Clubes para evacuar por seguridad.
La pista húmeda altera frenadas, curvas y control vehicular, aumentando riesgos de accidentes pese a expertise de pilotos; equipos ajustan planes en tiempo real.