El Pequeño Jota, cuyo nombre real es Tony Hansen Valverde Victoriano, máximo responsable del triple femicidio de Morena Verdi (18 años), Brenda del Castillo (19 años) y Lara Gutiérrez (15 años) en Florencio Varela, llega hoy a Argentina en un vuelo de la Fuerza Aérea desde Perú. Fue extraditado tras seis meses de demora y se lo traslada desde el penal de Cañete a Lima, con cabeza rapada y uniforme de preso.
El crimen, ocurrido en septiembre del año pasado, tuvo móvil en venganza por robo de droga: Pequeño Jota señaló a Lara como responsable de hurtarle cocaína. Las víctimas fueron secuestradas en La Tablada, torturadas y asesinadas en una casa alquilada en Florencio Varela por Celeste Magalí e Ibarra y Parra, quienes limpiaron la escena y podrían ser liberados por falta de mérito, según temen las familias.
De los 11 acusados, 8 son peruanos de Trujillo, operan con impunidad en zonas como Bajo Flores, La Matanza, Zabaleta y Florencio Varela, entrando con documentos falsos sin registro migratorio. Familias protestan en la fiscalía de Morón ante el juez Jorge Rodríguez, exigiendo justicia y que no liberen a cómplices; el fiscal apelará liberaciones previas como la de "Señor Jota".
Panelistas critican la connivencia policial, falta de control fronterizo pese a cambios en Migraciones bajo Ministerio de Seguridad, y necesidad de coordinación interregional contra narcos. Aún prófugo el tío de Pequeño Jota; se reclama juicio oral urgente. Imágenes muestran a Pequeño Jota en Puerto Madero días antes del crimen.
Entrevista en vivo con familiares y vecinos resalta impunidad: vecinos alertan rápido a periodistas pero no a policía durante el crimen; vendían drogas en la casa y facilitaron el lugar.