Las líneas de colectivos 707, 333, 407 y 437 llevan tres semanas paralizadas en la terminal de José León Suárez, afectando partido de San Martín, San Isidro y Boulogne, dejando a pasajeros sin opciones y choferes con salarios adeudados.
Los trabajadores esperan que la empresa reparta las líneas a otras compañías tras fallidas negociaciones con Ministerios de Transporte y Trabajo; comparten comida diaria en la terminal por la incertidumbre, algunos cerca de la jubilación sin poder pagar alquileres.
Coincide con aumentos del 11% en boletos provinciales: mínimo supera 1200 pesos y máximo 3000 pesos; pasajeros reclaman el impacto en bolsillo, gastando miles mensuales en transporte público sin llegar a fin de mes.