Laura Uffal reveló que la producción de Gran Hermano se hartó de Solange Abraham, expulsándola como hizo con Furia previamente, desmintiendo rumores de traspaso a otro reality. Uffal contó que Solange iba constantemente al confesionario con quejas, llevando a placa eterna pese a voto popular.
Furia reclamó devolución de apuestas de fans por su salida en junio 2024, alegando manipulación y viviendo reclamos diarios. Panel debatió si votos grabados permiten manipulación por producción, comparando con Bailando y auditorías pasadas.
Solange aceptó expulsión como parte del juego, negó extorsiones o negociaciones por plata como Andrea Tinoco, criticó a Emmanuel como traidor y mal jugador. Insistió en dar show total, dividiendo participantes en jugadores y no.
Panel celebró confesiones internas, cuestionando placas y votos, notando primera admisión de hartazgo productivo hacia Furia.