Juli Poggio publicó un video defendiendo su derecho a un procedimiento estético reversible en labios, criticado por haters en redes que borraron su sonrisa; lo hizo por inseguridades laborales en cámara.
Explica que trabaja su imagen, tiene autoestima y terapia, pero el hate la afectó; denuncia normalización de haters por envidia. Advierte daño psicológico a quienes no pueden revertir cambios corporales.
Panel critica victimismo en redes ("culpa de periodistas"), insta cerrar comentarios si molesta; destacan monetización de influencers. Poggio se lo sacó al no convencerle.