Una investigación recorrió comercios reconocidos de Avenida Corrientes para evaluar precios de compra de oro, joyas y relojes usados, mostrando transacciones reales donde clientes obtuvieron sumas millonarias por sus objetos valiosos.
En Leyva Joyas, un cliente vendió una pulsera, anillo, medallita del Gauchito Gil y un Rolex con papeles por 7 millones de pesos, suficiente para un viaje a España. Otro, Ignacio, liquidó una barrita de oro de 24 kilates y cadenas regaladas a ex amantes por 3 millones 300 mil pesos para mudarse a una casa con jardín.
En Joyería El Tazador, una mujer cambió un Rolex antiguo de 1970, cadena y anillo por 9 millones 200 mil pesos hacia un modelo nuevo con fondo azul, destacando la seguridad ante inseguridad. Posteriormente, otra vendió joyas art deco heredadas de su abuela Rosalina, con platino, diamantes y zafiros, por 8 millones 600 mil pesos en dólares para abrir una pastelería boutique.
En Banco de Joyas, Lucía compró una cadena Figaro de oro amarillo para su padre en Mendoza con envío nacional, y Emiliana vendió aros Tiffany Paloma Picasso y anillo Chanel por 3 millones de pesos para su local de sublimación. El segmento concluyó invitando al público a comparar y decidir el mejor pago.