Israel anunció una fuerte inversión de 120 mil millones de dólares en armamentos para las próximas décadas, focalizada en reforzar su fuerza aérea.
El país aprobó la compra de un cuarto escuadrón de cazas F-35 de Lockheed Martin, ratificado por la oficina del primer ministro Netanyahu y el Ministerio de Defensa.
Gran parte del presupuesto se destinará a producir municiones en Israel para reducir dependencia extranjera y desarrollar aeronaves innovadoras que cambiarán el panorama militar.