Un panelista finge enojo con Carmen Barbieri por no traer budín casero prometido, mientras entra un invitado que celebra su regreso a la TV.
El invitado, recibido con entusiasmo, habla de caminar por Europa y adelgazar comiendo, y menciona conocer a Carmen desde años por trabajo en cinturones.
Se bromea sobre su figura culta y recuerdos antiguos, como medidas corporales de Carmen de 64-90-90.