Empleados de un supermercado en Merlo agredieron salvajemente a Jeremías, un cliente habitual de 26 años, por un paquete de salchichas que su hijo de 4 años metió en la bolsa sin pagar el día anterior. Lo acusaron de robo, le exigieron pagar el doble y, al negarse, le dieron una paliza con piñas, botellazos en la cabeza y golpes con un bicicletero del custodio.
El incidente quedó grabado en video: lo emboscaron dentro del local, le cerraron la puerta para impedir que escape y lo atacaron mientras su pareja e hijo miraban. Jeremías resultó con cortes en la cara, la cabeza abierta y moretones en el pecho. Ofreció pagar el producto, pero el dueño lo cacheteó e inició la golpiza que se extendió afuera.
La familia de Jeremías, incluyendo su madre Soledad, denunció a los agresores en la comisaría tercera de Merlo y amplió la denuncia en la fiscalía. Critican la desmedida violencia por un error de un niño y buscan justicia penal y civil para resarcir los daños, mientras destacan que son clientes diarios del lugar.
Periodistas cuestionan la actitud del comercio, que pasa de pedir el doble a la agresión física, y esperan que prospere la acción legal contra los responsables.