El gobierno nacional reguló la venta de vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina tras más de una década de prohibición, exigiendo registro de fabricantes e importadores, estándares de calidad y trazabilidad.
Prohíbe vapeadores desechables por atraer a menores y restringe sabores a tabaco y mentol, con advertencias sanitarias en empaques como los cigarrillos.
El doctor Carlos Dami explicó que los vapeadores son menos nocivos que el tabaco por no tener humo con 7000 químicos cancerígenos, pero no recomendables especialmente para jóvenes por componentes potencialmente cancerígenos y riesgo de adicción a nicotina vía bolsitas.