Camila, de 27 años, su bebé Carlitos de cuatro meses y su pareja aparecen en General Roca, Río Negro, tras ser buscados en Neuquén.
Camila se presenta espontáneamente en la comisaría 35; estaban bien de salud gracias a la difusión mediática y acción policial, según María de los Ángeles Pérez de Missing Children.
Se menciona vulnerabilidad por consumo de drogas; el bebé dio positivo, posiblemente por lactancia, lo que generaba temor a perder la tenencia.