Un elefante enfureció durante un evento religioso en el sur de India, rompió cadenas, destruyó todo a su paso y pisoteó mortalmente a un hombre de 40 años que intentó calmarlo.
El animal levantó un auto con todo y causó un desastre en la ceremonia, donde es considerado sagrado. Lo aplacaron con dardos tranquilizantes y lo volvieron a encadenar, cancelando el evento.
Los conductores cuestionaron si el elefante estaba forzado a participar, destacando límites entre tradición religiosa y bienestar animal.