El gobierno de Daniel Noboa decretó toque de queda desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana en nueve provincias de Ecuador hasta el 18 de mayo, ante el aumento de violencia por narcotráfico.
La medida responde a asesinatos de candidatos y un intento de magnicidio contra Noboa; organismos de derechos humanos cuestionan su eficacia pero priorizan delincuentes sobre víctimas.
La violencia se concentra en la costa, asociada a cárteles colombianos.