Benito Fernández, diseñador textil, denuncia quiebras sucesivas en 2001, 2020 y 2024 por competencia desleal de importaciones chinas voraces. Critica duramente a Javier Milei por culpar al diseño local mientras Italia fabrica en Asia, y a Luis Caputo por llamar "robo" a la industria textil. Encuestas muestran el 70% de máquinas desenchufadas; impuestos al 52% más cargas asfixian a las fábricas argentinas.
Las marcas locales importan de China para triplicar ganancias, dejando sin trabajo a costureras expertas. Fernández explica que un jean argentino de 100 pesos se multiplica por cuatro, pero importado de China sale a 30 pesos y permite ganancias x10, destruyendo talleres. Panelistas debaten con tensión: acusan al gobierno de hiperexplotación china subsidiada por el Estado y rebaja de aranceles.
Defiende la reconversión imposible sin consumo; Brasil, Europa y Trump protegen industrias, no Argentina. Critica a Caputo por usar sacos de 700 euros mientras ofende la industria local. Replica en minería: no genera empleo masivo, solo planes sociales para desempleados textiles. Vendió bien solo con Néstor Kirchner.
Votó a Milei por cambio tras "vergüenza" de Alberto Fernández, pero se decepcionó económicamente pese a aprecio personal previo. Rechaza extremos en encuestas: no Axel Kicillof, Sergio Massa, Patricia Bullrich, Victoria Villarruel ni Milei. Admira peronismo de Perón y Evita, pero busca decencia; elogia a Máxima de Holanda por renunciar a hijos por amor y derechos.
Se siente agredido por gobierno; enfrentó discriminaciones por ser gay y profesión, pero elige esta batalla contra importaciones que cierran talleres pese a miedo al "carpetazo".