El crucero Ondius quedó en cuarentena frente a Cabo Verde por un brote de hantavirus, con dos pasajeros muertos de Gran Bretaña y un tercero grave en Sudáfrica. El barco, holandés especializado en cruceros antárticos, transporta pocos pasajeros y nunca visitó zonas con historia de hantavirus como Ushuaia o Australia.
El hantavirus se contagia por excrementos o saliva de ratones colilargos rurales, no urbanas ni de barco. La variante Andes en Argentina y Chile se transmite persona a persona por contacto estrecho como gripe, con tasa de letalidad del 38%. Incubación de 1 a 8 semanas requiere rastreo de pasajeros.
Un contraalmirante retirado de la Armada Argentina trabaja como guía antártico en el barco. El viaje terminó en Antártida y volvió directamente a Cabo Verde. Misterio persiste sobre origen del virus en el barco.