En exhortación contra tibieza espiritual, se medita que apóstoles como Pablo, Pedro, Juan y Mateo entregaron vida a Jesús hasta muerte pese a golpizas y cárcel, obedeciendo a Dios sobre hombres.
Se insta a imitar ejemplo de Cristo, crucificado por obediencia, siendo cristianos "calientes" en Espíritu Santo, no tibios contaminados por mundo; Mateo 24 advierte no dejarse engañar por tibios que enfrían fe.
Como soldados de Jesucristo, militar en fe contra infierno, con mayor sacrificio mayor recompensa, hablando con gente de fuego espiritual.