Andrés Malamud presentó su libro Operación Argentina, diálogos con Astrid Pichinlny sobre la democracia argentina desde 1983. Comparó a Javier Milei con Raúl Alfonsín como complementarios: Alfonsín recuperó la democracia tras el golpe de 1930, Milei busca el equilibrio fiscal económico.
Malamed destacó el cambio geográfico con Milei representando las 22 provincias contra el AMBA (capital y conurbano), impulsado por la pandemia que sublevó interior y jóvenes. Milei depende de la economía más que ideologías culturalistas como Bolsonaro o Trump, priorizando estabilidad sobre venganza.
Criticó el pragmatismo de Milei que aumenta participación estatal en empresas como YPF, rescates por swaps chinos y EE.UU., y permanencia en acuerdos climáticos por comercio con UE, contradiciendo retórica globalista inicial. La justicia federal es el "sótano" de la democracia argentina, comparada negativamente con Brasil.
Discutieron el rol de redes en política, transformando democracia liberal representativa en instantánea e iliberal. Malamud ve poco espacio para otros actores: peronismo adopta fiscalismo, Kicillof es anacrónico pero no corrupto, vs Adorni que cuesta honestidad al gobierno moderno de Milei.
Argentina no es vista como pionera en desarrollo por falta de garantías judiciales; figuras como Peter Thiel observan el experimento político más que económico.