Verónica Alacolo, La Colo, participante de Gran Hermano 2001, sufrió impacto brutal al salir: perseguida, escupida y agredida en la calle, colapsando por su fragilidad psíquica.
Santiago del Moro le dedicó un programa tras su muerte, recordándola con cariño. Estudios psicológicos indicaron que no debía entrar por su vulnerabilidad, pero la usaron como personaje pintoresco.
Escapó a España buscando paz, pero el reality fue nocivo para ella y otros, causando depresión y achacos.
Se definía loca, sincera y amorosa, queriendo ser querida de verdad, pero la fama la destruyó.