Un crucero de 170 pasajeros y 70 tripulantes, zarpado desde Ushuaia, reporta tres muertos por hantavirus tras tocar isla Santa Elena en el Atlántico Sur, donde se aisló a los afectados.
El virus, transmitido por roedores como el colilargo pampeano vía saliva, heces u orina, causa fiebre, dificultad respiratoria y muerte rápida por acumulación de líquido en pulmones. El barco sigue hacia Cabo Verde pese al brote, generando preocupación por contagio en ruta.
Expertos destacan la letalidad y necesidad de investigación, recordando protocolos OMS post-COVID con aislamiento y barbijos. Isla Santa Elena, exilio de Napoleón Bonaparte, ofrece cuarentena limitada por su tamaño y clima subtropical influido por corrientes marinas.
El doctor Stetcher explica el contagio inhalatorio y síntomas graves, enfatizando cuidado extremo. Se especula contaminación en Argentina o vía roedores a bordo.