La Guardia Costera de Suecia junto con la policía abordó el petrolero Jin Hui de bandera siria en aguas del estrecho Báltico-Mar del Norte. El buque de 182 metros forma parte de la red rusa para exportar crudo evadiendo sanciones por la invasión a Ucrania, operando con banderas de conveniencia, cambios de nombre y sistemas de rastreo desactivados.
Es la quinta intervención sueca y tercera por navegabilidad. El Jin Hui figuraba en listas de sanciones de la UE, Reino Unido y en enero 2025 el Departamento del Tesoro de EE.UU. añadió 180 embarcaciones vinculadas. El Báltico es escenario de tensión OTAN con esta flota clandestina, incluyendo incidentes como daños a cables submarinos.
Rusia usa cientos de petroleros antiguos sin seguros occidentales desde febrero 2022. El abordaje ocurrió a las 12 del mediodía mientras navegaba sin carga hacia el Báltico, con indicios de bandera falsa.