Shakira ofreció un recital histórico ante dos millones de personas en la playa de Copacabana, Río de Janeiro, superando shows previos de Madonna y Lady Gaga. El evento transcurrió sin incidentes mayores gracias a un masivo operativo de seguridad y limpieza posterior.
El show se retrasó una hora por problemas personales no confirmados de la cantante, posiblemente relacionados con su padre, pero incluyó sorpresas como espectáculos de drones con imágenes de una loba y sus ojos, además de colaboraciones con artistas brasileños como Caetano Veloso, María Betania, Ivete Sangalo y Anita.
Shakira se comunicó en portugués, cantó en varios idiomas y cerró con "Las Mujeres Ya No Lloran", abriendo con una canción de su último disco seguida de "Girl Like Me". Proyecciones emotivas incluyeron a sus hijos, aunque no asistieron físicamente.
El intendente Eduardo Cavaliere confirmó la cifra de público y anunció shows similares hasta 2028. El evento impulsó el turismo en Río y regiones vecinas, atrayendo argentinos y familias de todo Brasil en plena baja temporada.