Shakira ofreció un show inédito en Copacabana, Río de Janeiro, como la primera latina en ese escenario masivo que posiciona a la ciudad como capital del espectáculo. No superó a Lady Gaga pero presentó vestuario nuevo, escenario de mil metros cuadrados con 16 torres de sonido y pantallas gigantes.
Cantó clásicos como "La Loba", temas de su último disco y cerró con Bizarrap. Drones formaron su cara al inicio, y la acompañaron Anita Caetano Veloso, María Betania e Ivete Sangalo. Usó colores de la bandera brasileña, bailó descalza en la playa.
Estuvo impecable en forma y voz única tras 36 años de carrera. Carlos Rivereo y Antonio de la Rúa asistieron, ella hizo prueba de sonido hasta madrugada. Público enloqueció pese a demora de una hora.