60 países participan en la primera reunión mundial en Santa Marta, Colombia, dedicada a la eliminación progresiva de combustibles fósiles, organizada por Colombia y Países Bajos para acelerar la transición energética ante bloqueos en cumbres de ONU.
La ministra colombiana de Medio Ambiente, Irene Vélez, afirma que la dependencia fósil reproduce subordinación y desestabiliza economías, como en la guerra en Medio Oriente donde el petróleo genera conflictos globales.
El encuentro busca compromisos políticos, planes nacionales y cooperación internacional en contexto de tensión en mercados energéticos, como el cuello de botella en el Estrecho de Hormuz.