Modelos meteorológicos predicen alta probabilidad de un El Niño moderado a muy fuerte en la segunda mitad de 2026, posiblemente desde verano, con intensidad incierta pero superior al 90% en octubre-diciembre y 25% chance de muy fuerte.
El fenómeno ENSO se mide por NOA en categorías débil a muy fuerte (>2°C en Niño 3.4); nuevo índice RONI compara anomalías. Barrera primaveral limita precisión hasta mayo-junio. Cambio climático agrava impactos: temperaturas récord y lluvias intensas por atmósfera más cálida.
Efectos globales varían: lluvias intensas en noroeste Sudamérica, inundaciones en Indonesia/Australia, sequías/incendios en otros, más lluvia en oeste África. Europa difiere por intensidad. Origen: pescadores peruanos-ecuatorianos por calentamiento navideño.
Expertos como Cristina Recalde y Carlos Buontempo enfatizan cautela y datos oficiales, no "super El Niño".