Los pescadores artesanales del puerto de Chorrillos en Perú enfrentan ingresos diarios reducidos por el alza del 40% en el combustible, obligándolos a calcular costos para navegar más lejos de las costas de Lima.
Jorge Cuya explica que las salidas cortas cuestan 120-130 soles y las largas hasta 300 soles equivalentes a 87 dólares, impactando la cadena de comercialización del pescado.
Los restaurantes optan por importar pescado, dejando a pescadores informales en precariedad, sin protección adecuada y expuestos a riesgos como humedad en pulmones por equipos inadecuados.
El cierre del estrecho de Hormuz eleva costos en puertos peruanos, donde Perú importa el 75% del combustible, convirtiendo el pescado en lujo para cocinas populares.