Paula Berni reporta en vivo desde Reducción, un pueblo de 2.500 habitantes en el sur de Córdoba, donde miles de peregrinos colman el Santuario de la Buena Muerte durante la fiesta provincial en honor al Cristo articulado de 336 años.
El santuario surgió en una antigua casa de adobe donde no entraba el Cristo grande; hoy es monumento nacional. Su nombre proviene de los indios pampas expulsados por españoles durante la evangelización, que formaban malones atacando a viajeros, llevando a pedir una buena muerte digna y natural. Peregrinos vienen desde Río Cuarto y otras zonas, con 100.000 el 1 de mayo.
Paula muestra la plaza con arbustos en figuras como dinosaurios y aviones, letras corpóreas para fotos, la iglesia repleta en misa, el Cristo con brazos articulados de cuero en axilas que se mueven de yacentes a extendidos, y la Virgen de negro. Entrevistan devotos de Río Cuarto, General Levalle, La Plata y locales que vienen por fe, agradecimiento o salud.
José Francisco Bellotti, de 95 años, relata cómo bajaban al santo por pedazos en el pasado. La cúpula tiene pinturas a mano de 300 años. Estudiantes del secundario 127 venden pastafrolas para su fiesta de egresados. La réplica del Cristo saldrá en procesión a las 16:30.