Tony Rivilli y su padre salieron desde Córdoba en motos para llegar al Mundial de fútbol en Estados Unidos, cubriendo unos 3.500-4.000 km restantes desde Oaxaca, México, tras 60 días de aventura sin ruta fija ni colectivos ni autos.
El viaje surgió de la pasión por las motos y motoviajes vistos en redes; el padre sugirió apuntar al Mundial como meta compartida. Recorren máximo 400 km o 6-7 horas diarias, adaptándose a imprevistos como reparaciones, cruces en velero Colombia-Panamá y hospitalidad local en Costa Rica.
Enfrentaron dudas iniciales y flaqueos en Jujuy o Tucumán, pero mantienen mentalidad de "siempre para adelante". Planeaban dos meses, pero se extiende a 2.5; Tony seguirá a la Selección todo lo posible, mientras su padre regresa antes por responsabilidades.
Publican blog diario en Instagram y TikTok como "Ruta al Mundial", destacando encuentros diarios y experiencias únicas como el Cerro de la Muerte bajo lluvia.