Monseñor Jorge García Cuerva, Arzobispo de Buenos Aires, preside la Santa Misa desde la Catedral Metropolitana, invitando a los fieles unidos por radio, televisión y redes sociales a celebrar el rito pascual, especialmente a quienes no pueden asistir por enfermedad, edad o detención.
Durante la liturgia se leen pasajes bíblicos de los Hechos de los Apóstoles sobre la elección de los siete diáconos, la Primera Carta de San Pedro que describe a los creyentes como piedras vivas en una casa espiritual con Jesús como piedra angular, y el Evangelio de San Juan donde Jesús se presenta como el camino, la verdad y la vida.
En la homilía, el arzobispo reflexiona sobre el mensaje de Jesús en la Última Cena: no se inquieten, crean en Dios y en mí, evocando consuelo ante angustias cotidianas, la imagen de la casa del Padre con muchas habitaciones, y la necesidad de seguir a Cristo para no extraviarse, enfatizando la verdad con caridad según Santo Tomás de Aquino.
Monseñor García Cuerva urge compromiso por la vida digna de los más pobres, destaca a Jesús como rostro de la misericordia divina citando al Papa Francisco, y llama a cuidar la casa común según Laudato Si', además de ordenar la casa espiritual personal liberándose de rencores.
La celebración continúa con el Credo, oraciones de los fieles por Iglesia, ministros, buscadores de Dios, gobernantes y participantes remotos, y la preparación de los dones eucarísticos en el tiempo pascual.