Javier Milei presenta una caída libre en su imagen según 14 encuestas publicadas por Clarín, con desaprobación del 58,2% y solo 38,1% de aprobación. Los diarios describen a un presidente nervioso, incómodo y desconectado de la realidad.
La esperanza que generaba Milei desapareció ante el ajuste económico, con débitos automáticos cayendo del 60% al 40% y trabajadores abriendo comercios el 1 de Mayo por ventas flojas. Testimonios de panaderos, comerciantes y empresarios como Julian Weich, quien cierra su empresa de primera necesidad, ilustran la crisis del consumo.
Milei se presenta como víctima al no aumentar su sueldo, mientras ignora a los argentinos de bien que se rompen el traste laburando. Encuestas de Atlas Intel muestran 77,1% de bajos ingresos calificando el gobierno como muy malo.
Benito Fernández, quien votó a Milei, ahora está desencantado y critica la falta de diálogo con el sector textil. Horacio Rodríguez Larreta afirma que no hay trabajo en Argentina y a nadie le alcanza para fin de mes.
La oposición no capitaliza aún la caída, pero se rumorea un encuentro peronista. Se menciona escándalo Adorni con nuevos detalles de viajes VIP.