Marta, de 81 años y oncológica, contó que toma quimioterapia oral porque sus venas no aguantan más, bajo cuidado de doctora Victoria Cambiasquez. Volvió a trabajar con Arnaldo Andrés y Romina Fernández, hija de Augusto, en proyecto que le da fuerza pese a soledad y enfermedad.
Reveló conflicto con Tano, gran actor pero de "carácter de mierda" que la enfermó ignorándola, aunque profesional arriba del escenario. Admira su talento pero no trabajaría más con él por diferencias previas a temporada veraniega. Tano la motivó negando su enfermedad en verano.
Habla de resiliencia ante cáncer, muerte de hijo, exigencias del medio a mujeres, espiritualidad, peleas con Dios pero aceptación de su voluntad. Desmiente rumores de eutanasia o vender casa. Emocionada, valora familia del programa y cree muerte no existe.
Panel la aplaudió como luchadora, recordando su hijo de alma buena.