María Julia Oliván y Fernanda Iglesias destruyeron su relación laboral espectacular, que antes era de carne y uña con flores mutuas en streaming y programas.
Oliván pidió aviso previo de temas sobre su trabajo por tener un hijo con autismo y hacer cuatro programas semanales como dueña del medio, pero Iglesias se ofendió y dijo que nunca se lo pidió antes ni habla directamente, sino con productora.
La panel mostró compacto de la pelea donde Oliván explica su malestar y Fernanda responde que no tiene culpa de estar preparada, calificando feo decirlo profesionalmente.