El neurocirujano Leopoldo Luque enfrenta pruebas clave en el nuevo juicio por la muerte de Diego Maradona, incluyendo audios donde minimiza el estado de salud del Diez con frases como "el gordo se va a cagar muriendo" y no visitó al paciente en su último mes de vida. El panel de El expediente analizó las audiencias recientes, destacando la internación domiciliaria inadecuada en el Country San Andrés de Nordelta, sin oxígeno ni desfibrilador, y cuestionamientos a la externación de la clínica Olivos sin previsión cardiológica.
El médico Pinto, quien firmó el acta de defunción, describió el abdomen globuloso y edematizado de Maradona, confirmando la falta de equipamiento básico en la casa. Giannina Maradona declaró con bronca e impotencia, acusando al equipo médico de montar una "obra de teatro" y mintieron a la familia, exigiendo que Luque diera un paso al costado si no era el médico de cabecera. La fiscalía apunta a dolo eventual por conocimiento del riesgo sin actuar.
Panelistas debatieron la responsabilidad de Luque como médico personal autoproclamado, la operación del hematoma subdural contra recomendaciones de Ipensa La Plata, y pericias pendientes como el acta de externación firmada por el director médico Wittrop. Se anticipan declaraciones de directores de clínicas y peritos médicos clave la próxima semana, con posible cambio a homicidio culposo si no se prueba dolo.
Alfredo Caime responsabilizó al equipo por sacar a Maradona sin cuidados, y se cuestiona la coautoría funcional entre enfermeros como Almirón y Perrone. La defensa de Luque busca diferenciar internación domiciliaria de casa de cuidados, mientras el juicio avanza con más dinámica tras cambio de jueces y estrategias.