Las fuerzas israelíes interceptaron una flotilla de más de 50 embarcaciones con ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza, deteniendo a 175 personas. Solo dos activistas, el brasileño Tiago Ávila y el hispano-palestino Saif Abu Kasner, fueron trasladados a Israel para interrogatorios.
Israel vincula a ambos con la Conferencia Popular para los Palestinos en el extranjero, acusada por Washington de actuar a favor de Hamas. Durante la audiencia, el Estado solicitó extender su detención por cuatro días adicionales.
Los activistas denunciaron maltratos: Ávila afirmó haber sido golpeado hasta perder el conocimiento, y Abu Kasner dijo haber permanecido vendado y atado. Organizaciones criticaron el operativo, ocurrido a más de mil kilómetros de Gaza, dejando a la flotilla a la deriva.