El gobierno cerró la sala de periodistas en Casa Rosada tras un incidente con el periodista Ignacio Salerno, quien grabó con lentes cámara en áreas de uso común con todas las autorizaciones previas y escáner de seguridad.
Panelistas critican la medida como arbitraria e ilegítima en el Día Mundial de la Libertad de Prensa, argumentando que se violó el derecho a informar y que el presidente Javier Milei insulta constantemente al periodismo, llamando "basura mentirosa" a Luciana Geuna por su descargo.
Manuel Adorni justificó el cierre por grabaciones "clandestinas" en lugares prohibidos, anunciando revisión de protocolos por Casa Militar y reapertura el lunes con posibles cambios.
Organizaciones como Adepa y Ámbito Financiero reclaman judicialmente, mientras el panel denuncia una "democracia de baja intensidad" donde el gobierno ve al periodismo como enemigo.