España anunció un plan para regularizar a 500 mil migrantes sin papeles, permitiéndoles obtener documentos, trabajar legalmente y mejorar sus condiciones laborales, reconociendo la vulnerabilidad de quienes residen en el país.
Autoridades destacan que esta medida confiere derechos a personas ya en territorio nacional y rechazan acusaciones de generar miedo en la población europea, enfatizando la seriedad de la iniciativa en un contexto de migración masiva.
Migrantes expresan alivio y esperanza por estabilidad, dejando atrás trabajos precarios e inseguridad, aunque el proceso se describe como tedioso.