Hinchas argentinos de Boca Juniors fueron detenidos en Brasil por racismo en la tribuna durante un partido contra Mineiro, en un caso que se suma a otros incidentes similares.
Otro caso involucra a un hombre que insultó a una mujer en un supermercado por su color de piel; ambos ejemplos ilustran la replicación de conductas racistas pese a penas severas en Brasil.
Se mencionó un partido juvenil Argentina-Brasil con acusaciones similares y el padre de la abogada Agustina en un bar argentino repitiendo gestos, lo que agravó causas previas con intervención de Alberto Fernández.