El cierre de facto del Estrecho de Hormuz amenaza suministros energéticos asiáticos, con 80% de energía en juego por guerra Irán-Estados Unidos-Israel; afecta India, Corea del Sur, Pakistán y Bangladesh dependientes de fósiles.
Expertos como Fernando Pedrosa de UBA indican crisis no altera descarbonización china pese problemas estructurales; infraestructura eólica y solar requiere inversiones masivas y decisión política sin garantías inmediatas.
China presiona Myanmar por minerales raros; ASEAN carece unidad, países priorizan intereses propios en cumbre Filipinas; Malaca gana relevancia pero zona conflictiva con disputas China-Vietnam-Filipinas impide riesgos como Hormuz.
América Latina ofrece provisión estable sin conflictos actuales, valorando tranquilidad suministro.