Concejales de Toledo aprobaron una ordenanza que fija dietas mensuales de 12.333.000 pesos para cada uno, en un pueblo de 6.500 habitantes con presupuesto anual de 7.400 millones de pesos. La medida, tratada sobre tablas el martes, calcula el 2% del presupuesto dividido en 12 para cada concejal y miembro del tribunal de cuentas.
El intendente Sergio Marín anunció que vetará la ordenanza por imposible de afrontar en el contexto económico actual, destacando que las dietas ya estaban en 750.000 pesos, equivalentes al 40% de su dieta, y que empleados municipales con 10 años de antigüedad ganan entre 800.000 y 1 millón de pesos. La propuesta fue presentada por un concejal de La Libertad Avanza.
El concejal Pablo Burgos intervino en la nota en vivo, reconociendo una posible mala redacción pero negando intención de aumentar a esa cifra, alegando que era para adecuar al presupuesto ya aprobado. Surgió un cruce tenso con el periodista Beto Pereira, quien lo tildó de maleducado por interrumpir y exigió disculpas a los vecinos, como una jubilada que gana 480.000 pesos.
Marín reiteró el veto y criticó la interrupción en el Consejo Deliberante, mientras Burgos insistió en que no cobrarán esa suma y que se corregirá, pero el periodista enfatizó la autonomía legislativa y la falta de sentido común en política.