Alister, joven de 17 años en Riga, Letonia, enfrenta días cortos de luz en otoño e invierno, levantándose antes del amanecer para estudiar y regresando tras atardecer, viviendo con su madre en apartamento céntrico donde cose prendas inspiradas en historia letona del siglo XIX.
Planea independizarse a los 18, usa transporte público, estudia en escuela técnica de arte para ser escenógrafo o diseñador ambiental, visita biblioteca nacional y practica danza folclórica popular en Letonia.
En Riga, 8 de 10 tienen casa propia, jóvenes viven con padres hasta 26 años, y pese emigración, Alister ama su ciudad abierta.