El ministro de Exteriores alemán, Joan Wadepul, insistió ante su homólogo iraní Arachi en que Irán renuncie de forma completa y verificable a las armas nucleares y reabra inmediatamente el estrecho de Hormuz.
La llamada telefónica transmitió que Alemania apoya una solución negociada y comparte con Estados Unidos el objetivo de detener el programa nuclear iraní. Esto ocurre tras críticas de Donald Trump al canciller alemán Friedrich Merz por considerar aceptable que Irán tenga armas nucleares.
Alemania sufre aumentos en petróleo y medicamentos por el cierre del estrecho, generando tensiones con Washington pese a ser aliados y tener bases militares estadounidenses.