Turkmenistan, país aislado de Asia Central con 7 millones de habitantes, inicia apertura económica bajo nuevo presidente que fortalece lazos diplomáticos y viaja más al exterior.
Instalan servicios como mensajería con ropa y calzado turco en almacenes. Desean simplificar visados, unirse a la OMC y diversificar economía estatal, abandonando aislamiento previo justificado por amenazas islamistas y drogas de Afganistán.
Mejoran internet y permiten más extranjeros para impulsar economía en un mundo globalizado.