Donald Trump se refirió con ironía en un acto público a una posible invasión a Cuba después de la guerra en Oriente Medio iniciada el 28 de febrero, señalando a un asistente originario de Cuba que "tomaremos casi de inmediato" y que terminará el trabajo con el portaviones Abraham Lincoln a 100 metros de la costa para que se rindan.
Trump quiere que caiga el gobierno de Díaz-Canel, usó tono distendido pero sin diplomacia, y el público se rio de sus palabras.