El presidente Donald Trump declaró en Florida que Estados Unidos no abandonará prematuramente las negociaciones con Irán, buscando un acuerdo definitivo y duradero más allá de la tregua actual en Medio Oriente.
Trump describió a Irán como militarmente debilitado por la presión estadounidense y los bombarderos B-2, que detuvieron su programa nuclear. Subrayó que Teherán no ofrece condiciones indispensables y rechazó volver a negociar en tres años.
Envió una carta al Congreso declarando el cese de hostilidades, tema que se detallará después.