Trabajadores venezolanos marcharon hasta la sede de la Defensoría del Pueblo en Caracas para exigir un aumento digno del salario mínimo en el Día Internacional de los Trabajadores.
La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció un incremento del ingreso mínimo integral a 240 dólares mensuales, pero el salario mínimo permanece congelado en 130 bolívares desde 2022, equivalentes a unos 27 centavos de dólar.
El líder opositor Armundo González Urrutia criticó la medida por basarse en bonificaciones sin impacto en beneficios laborales y acusó al gobierno de priorizar mal, debilitando sindicatos en una crisis de responsabilidad pública.
La titular de la Defensoría, Egli González, recibió a los manifestantes y se comprometió a mediar con las autoridades.