En el quirófano del Sanatorio Agote, médicos realizan prostatectomías radicales laparoscópicas asistidas por el robot Da Vinci, que ofrece precisión con incisiones mínimas, visión aumentada x10 y brazos articulados en 360 grados para acceder a zonas difíciles.
La tecnología reduce sangrado, tiempo de internación, sonda posoperatoria en una semana y recuperación laboral a la mitad, minimizando disfunción eréctil e incontinencia urinaria comparado con cirugías tradicionales manuales.
El robot complementa al cirujano en urología, cirugía general y torácica, con tests previos para verificar motores; distribuido por Tecnoimagen de Swiss Medical, representa el futuro médico del siglo XXI.
Expertos como Guillermo Silva y Pablo Irusta enfatizaron que no reemplaza al médico sino que mejora resultados para pacientes.