Tambocondor, reserva a una hora y media al sureste de Quito cerca del Parque Nacional Antisana, ofrece senderos para caminatas, cabalgatas y observación de aves como cóndores, colibríes y pinchaflores. El nombre evoca los tambos incas en el Qhapaq Ñan donde se posaban cóndores, ave insignia en peligro de extinción.
El lugar cuenta con bebederos para colibríes, comederos para otras aves y 3 kilómetros de senderos hacia pastizales, montes y lagunas. La entrada cuesta 3 dólares por persona y provee agua dulce para Quito.
Juancito aconseja aclimatarse a la altura comiendo liviano como pollo o pasta, evitar carnes pesadas, tomar analgésicos para dolores de cabeza y Coca-Cola para calorías. Los conductores adaptan su cuerpo tras días en altitud.
Destacan plantas naranjas guantú o flor del diablo, alucinógena con escopolamina usada en burundanga, mitos indígenas para infidelidad o portarse mal.