Refugiados palestinos con décadas en campamento al sur de Beirut abren puertas a desplazados libaneses del sur, pese a tregua frágil entre Israel y Líbano por ataques aéreos continuos.
Familia Ibrahim de Temnín encuentra refugio tras destrucción de casa por ataque israelí a la una de la madrugada; Ibrahim sufrió rasguños pero denuncia ataques como crímenes. Abu Hussein y familia, huidos de suburbios sur Beirut, duermen cinco en habitación con baño y se sienten afortunados.
Organizaciones locales gestionan 140 familias en nueve centros con turnos para baños; acentos se mezclan en calles angostas entre pérdida y miedo. Voluntarias como Sara preparan comida desde inicio guerra, ante ausencia estatal y violencia mayor que anteriores.
Refugios como escuela en Azná carecen espacio, saneamiento, electricidad, internet y atención médica; ayuda disminuye pero movilización debe continuar ante crisis humanitaria profunda en Líbano.