El psicólogo Pablo advirtió que consultar ChatGPT u otras IA como terapeuta es peligroso porque actúa como espejo complaciente, sin vínculo humano ni confrontación real.
La IA da respuestas inmediatas y endulzadas, impide el crecimiento por roces y diferencias en terapia tradicional, donde surge el deseo propio y se ilumina la sombra freudiana o junguiana. No reemplaza la transferencia y contratransferencia con un profesional.
En adolescentes genera aislamiento, depresión y casos extremos de suicidios documentados al inducir conductas. Padres deben vigilar cambios, pero clave es aprender a tolerar ambigüedad real vs. orden falso de IA y redes.
La experiencia humana crece por riesgos vinculares, no por burbuja de complacencia gratis que sale caro. Terapia confronta traumas y neurosis, algo imposible en máquinas.