El 2026 podría marcar inicio de un El Niño potente, con alta probabilidad de moderado a muy fuerte desde mediados de año, según servicios meteorológicos y modelos.
La NOAA indica probabilidades iguales para débil a muy fuerte en octubre-diciembre; científicas como Cristina Recalde enfatizan incertidumbre y categorías oficiales, sin "super niño".
El fenómeno surge por debilitamiento vientos alisios, calentando Pacífico; supera 0,5°C para inicio, >2°C muy fuerte, medido por índice RONI.
Cambia climático potencia destructividad; barrera predictibilidad primaveral limita pronósticos hasta junio.